Make culture not War

diciembre 2, 2019 - 4 minutes read

Muchas veces al estar en una compañía nos encontramos con un tema que no debería ser problema dentro de las organizaciones, este tema es la cultura; las empresas no contratan personal que compartan los mismos valores y creencias, es en este caso, al ser todos diferentes, cuando se presenta un problema, cada persona quiere seguir su cultura, dado que piensa que es la correcta y en consecuencia la de los demás no.

Las guerras culturales tienden a hacer temblar a muchas organizaciones, las asociamos con problemas dentro de las mismas, las definiciones hipócritas de la moralidad y las imposiciones inapropiadas de valores religiosos o políticos son algunos de los detonantes. Estas reacciones no son sorprendentes; deberíamos saberlo; pero también indican que nuestro enfoque en asegurar los derechos y las políticas es vulnerable y carece de resiliencia.

Dentro de una empresa no es muy diferente, siempre va a haber gente que se oponga al cambio, pues su cultura siempre es la correcta y la de los demás no. Es importante entender que cada organización tiene su propia cultura; dado a que muchos empleados pasan de 40 o más horas en su lugar de trabajo. La cultura organizacional se refiere a las creencias, ideologías, principios y valores que comparten los individuos de una organización, esto claramente afecta tanto en su vida laboral como a la personal. Así pues, la cultura es un factor determinante en el éxito de la organización.

Una cultura organizacional compartida ayuda a unir a los empleados de diferentes grupos demográficos. Muchas personas dentro de una organización provienen de diferentes orígenes, familias y tradiciones, llevan consigo su propia bagaje cultural. Por ello, tener una cultura compartida en el lugar de trabajo les da un sentido de unidad y entendimiento mutuo, promoviendo una mejor comunicación y menos conflicto. Además, una cultura organizacional compartida promueve la igualdad al asegurar que no se descuide a ningún empleado en el lugar de trabajo y que cada uno sea tratado por igual.

La cultura organizacional ayuda a mantener a los empleados motivados y leales a la administración establecida. Si los empleados se ven a sí mismos como parte de la cultura de su organización, están más ansiosos por contribuir al éxito de la entidad. Tienen una mayor sensación de logro por ser parte de una empresa que les importa y trabajar más sin tener que ser forzados. La cultura de una organización define su identidad, la forma de hacer negocios de una entidad es percibida tanto por las personas que componen la organización como por sus clientes, y está determinada por su cultura. Así pues, los valores y creencias de una organización contribuyen a la imagen de la marca por medio de la cual se conoce y se respeta.

Si uno de tus grandes objetivos como dueño de una empresa es el tener un ambiente cultural sano para los miembros de tu organización no insistas en la guerra cultural entre tus empleados, lo mejor que puedes hacer es facilitarles el camino a compartir juntos la cultura organizacional para traer todos los beneficios que esto puede traerle al negocio, de esta forma dejamos a un lado la guerra cultural y nos unimos en crear una cultura donde todos estemos cómodos y crezcamos como organización.

 

Por: Perla Soto