Qué información conocemos de nuestros clientes, sabemos qué están buscando o simplemente qué producto o servicio adquirieron. En una economía global día a día más competida por tener mayor cartera de productos y servicios, saturamos a los clientes con cada vez más opciones,  nos enfocamos en concentrar el mayor porcentaje del mercado sin buscar entablar relaciones comerciales de largo plazo que aseguren la supervivencia del negocio a través del tiempo. 

Actualmente, las empresas se enfocan por reducir sus costos mediante las economías de escalas trayendo productos más estandarizados, cumpliendo necesidades muy específicas. Al mismo tiempo, esperan que su equipo de ventas incrementen su número de prospectos y concreten un mayor porcentaje de ventas sin brindar las herramientas necesarias para una prospección adecuada para los productos que ofrecen.

A partir de estas dos directrices se desprende la necesidad de conocer realmente quienes son nuestros clientes, qué necesidad estamos satisfaciendo con nuestros productos y por qué consideran que nosotros somos los mejores para poder satisfacer sus necesidades. La información la generamos diariamente en todas las interacciones que tenemos con nuestros consumidores, la pregunta aquí es ¿Qué estamos haciendo con la información que me brindan mis clientes para atenderlos mejor?

Existen diversas herramientas para acercarse al cliente, entender sus necesidades y ofrecer productos y servicios con mayor asertividad. La tarea del comité directivo no radica en involucrarse en las actividades de la planilla de ventas para conocer estas necesidades del usuario, sino que a través de una herramienta que permita la generación de prospectos y ventas se filtren estas tendencias de consumo que permitan estrategias y generación de relaciones a largo plazo con nuestros clientes.

Por María José Reyes.